Escribo · Ideas desde la práctica
Verificar antes de creer
Allan Guerrero ·
Que alguien te diga que las cosas son de cierta forma no significa que lo sean. Posiblemente sí, posiblemente no. Antes de hacer tuya esa opinión y tomar una decisión, vale la pena detenerte, investigar y entender de dónde viene.
No se trata de rechazar lo que te enseñaron ni de hacer únicamente lo que tú crees. Se trata de contrastar. La experiencia de otra persona puede servirte, pero también necesitas revisar si lo que aprendió sigue siendo válido y si responde a lo que necesitas hoy.
La idea es tomar decisiones con información real y actualizada, no solamente con creencias heredadas.
Que te lo hayan dicho no termina la investigación
Mi mamá, mi papá, un tío, una prima, un profesor: podemos recibir una explicación de cualquiera de ellos y quedarnos con que las cosas son así. Pero falta una parte: tomarnos la molestia de investigar por qué nos dijeron eso.
¿Qué experiencia tuvo esa persona? ¿Qué conocimiento tenía cuando formó esa opinión? ¿Lo que te está compartiendo sigue siendo válido?
En el video sobre este tema hablo precisamente de esa curiosidad. Si me dejo llevar únicamente por lo que alguien me dijo, me estoy dejando llevar por la opinión de una persona. Si me tomo el tiempo de entenderla, puedo revisar si todavía tiene sentido o si está marcada por las experiencias que esa persona tuvo.
Escuchar otros puntos de vista también importa. Incluso el de alguien que piensa distinto a ti. En mis videos comparto lo que me ha funcionado desde mi experiencia; eso es lo que puedo aportar. No deja de ser un punto de vista que tú puedes escuchar y contrastar.
Respetar tu propio pensamiento tampoco significa cerrar esa conversación. No es pensar algo y hacerlo solo porque lo crees. Antes de hacer, hay que investigar. Escuchar y revisar forman parte de esa misma tarea.
Lo que funcionó antes necesita una revisión hoy
Las cosas se van actualizando. Lo que se hacía bien antes no significa que se siga haciendo bien hoy. En el primer video señalo especialmente cómo la tecnología forma parte de esa evolución y por qué necesitamos investigar nosotros mismos.
Esa revisión también aplica a lo que yo comparto. Hablo de herramientas y aprendizajes que me han servido, pero con el tiempo puedo actualizar un tema o cambiar de opinión. Lo que me funcionó ayer puede conservar unas bases útiles y, aun así, necesitar cambios para aplicarlo a la realidad de hoy.
Para mí, avanzar incluye hacer esos ajustes. No quiero quedarme en el mismo punto únicamente porque una forma de hacer las cosas me funcionó en otro momento. Quiero seguir aprendiendo y compartiendo lo que me sirve, dejando espacio para explicar los cambios.
Por eso, cuando recibes una recomendación, no basta con entender qué se hacía. También necesitas revisar si sigue siendo válido hacerlo de esa manera. La pregunta no es solamente si alguna vez funcionó, sino si todavía se ajusta a la situación en la que vas a decidir.
Investigar no termina cuando encuentras una respuesta que coincide con lo que ya pensabas. También supone escuchar las opiniones y opciones que te permiten revisar esa respuesta.
Decidir con claridad también requiere disciplina
Cuando hablo de deporte, herramientas para emprendedores e inmobiliaria, para mí hay una conexión: control, decisiones y constancia. Son áreas de mi vida en las que he aprendido cosas que después he aplicado en otros lugares.
El deporte me dejó bases que llevo a mis negocios y a las decisiones que tomo. También reconozco que ya no soy tan constante en él como antes. Compartir un aprendizaje no significa ocultar lo que todavía falta o lo que ha cambiado.
Con las herramientas ocurre algo parecido. No basta con aprender que existen: hablo de aprender a usarlas, crear el hábito de utilizarlas y mantener la constancia para aprovecharlas, sin olvidarme de que las tengo.
Esa disciplina también aparece cuando buscamos distintas opiniones y opciones antes de decidir. En inmobiliaria hablo de compras grandes, como una casa. Tomarte el tiempo de hacer preguntas y utilizar herramientas para esa decisión es parte de lo que comparto; no solamente la compra en sí.
Me interesa que puedas entender cuándo alguien te está vendiendo por vender y cómo revisar si aquello que vas a comprar se ajusta a tus necesidades. Esa es la relación con verificar: no decidir solamente por lo que te dicen, sino entender lo que necesitas y contrastar las opciones.
Yo he aprendido a prueba y error. Lo que comparto pasa por ese filtro: lo que viví, aquello en lo que me equivoqué y lo que me funcionó. Escuchar esa experiencia puede darte otro punto de vista; revisar tu propia decisión sigue siendo parte del trabajo.
Esta semana: revisa una decisión antes de tomarla
Puedes llevar esta idea a algo concreto sin quedarte solamente con la reflexión. Esta semana, toma una decisión que tengas pendiente y dedica tiempo a entenderla antes de actuar.
- Define tu prioridad y apúntala. ¿Qué necesitas? ¿Qué quieres conseguir con esa decisión? En mis videos hablo de sentarnos, definir prioridades y darles seguimiento, en lugar de hacer lo primero que se nos ocurre.
- Revisa lo que estás dando por cierto. Identifica qué parte viene de algo que te dijeron. Pregúntate por qué esa persona piensa así y si su opinión sigue siendo válida hoy.
- Escucha y contrasta. Busca diferentes opiniones y opciones. Incluye un punto de vista distinto al tuyo; escuchar también puede ayudarte a entender lo que no habías considerado.
- Vuelve a tus necesidades. Revisa qué opción se ajusta a ellas con la información que tienes ahora. Después, da seguimiento a lo que decidiste y a lo que aprendas al aplicarlo.
No se trata de dejar de escuchar a los demás. Se trata de escucharlos sin saltarte tu parte: investigar, entender y contrastar antes de hacer.